Plaza 23, un sorprendente restaurante en la plaza mayor de Salamanca

29 01 2011

El miércoles me invitaron a comer en un sorprendente restaurante de Salamanca: Plaza 23. En primer lugar está en uno de los monumentos más impresionantes de España, la plaza mayor de la capital del Tormes con unas vistas inigualables sobre dicha plaza. El local es pequeño con unas seis mesas a lo sumo, pero muy agradable con un buena conjugación de elementos clásicos y diseño moderno. Sin duda el primer atractivo en el que uno cae son sus dos ventanales a la plaza mayor que de noche debe de ser un espectáculo aún más alucinante de lo que es de día. En cuanto de traen la carta encuentras una cocina salmantina modernizada en todos los platos: cochinillo, cordero, mollejas, croquetas…   y desde luego jamón de Guijuelo. Nosotros compartimos unas croquetas -que son de las mejores que he tomado últimamente-, un excelente jamón de los que me referido antes y un risoto de codornices fuera de carta bien suavecito. De segundo un taco de cochinillo asado crujiente, suave y sabroso, pura mantequilla para relamerse por otro lado comieron mil hojas de solomillo y foie que por lo que parece también era excelente… no nos dio el cuerpo para ponernos con los postres aunque había unas torrijas muy apetitosas. Era de agradecer también la carta de vinos que recorría ampliamente casi todas las zonas vinícolas de España y a unos precios muy competitivos, nada hinchados para lo que se suele ver. Nosotros degustamos un sabroso Dominio de Valdepusa Syrah de 2005 y un excelente Dalmau reserva de 2001.

Calificaciones: Calidad de la comida: 18/20 (buena materia prima, platos típicos con una resolución moderna); servicio: 18/20 (muy dedicados); diseño: 16/20 (una moderna conjunción de lo clásico y lo innovador); ambiente 17/20 (cómodo, tranquilo y con unas vistas espectaculares); carta de vinos 18/20 (centrada en vinos españoles pero muy amplia y a buen precio); calidad precio 17/20 (invitaron pero supongo que puedes salir a algo más de 50€ por persona que no está mal para la calidad)

Nota final: 17,5/20

(calidad de la comida y servicio se valorarán con coeficiente doble)

Dirección: Plaza Mayor, 23. Salamanca Tlf: 923 271 353.

¡¡¡Qué disfrutéis del sábado!!!





Los Simpsons y una, o dos, o tres… cervezas

28 01 2011

Hace tiempo que no escribía sobre fricadas y creo que era hora de escribir sobre la más grande de todas: LOS SIMPSONS. Millones de personas sentimos en todo el mundo que estos entrañables y caústicos muñecos amarillos son parte intrínseca de nuestras vidas. También millones de personas a lo largo del globo somos capaces de ver y volver a ver una y otra vez cualquiera de sus capítulos, sin cansarnos, prácticamente todos los días… ¿alguna otra serie lo ha conseguido? Ni Futurama, ni Padre de Familia, ni Padre made in USA lo han conseguido aunque se traten de grandes series de animación. Tan solo Homer, Bart, Lisa, Marge y Maggie consiguen estar una y otra vez en nuestras pantallas.

En todo caso se trata de una gran forma de vivir bien ¿no es esa la filosofía de Homer? Sí. Es por ello que para disfrutar bien de un par de capítulos de los Simpsons, a falta de Duff, ¿qué mejor que beberse una, dos, tres o las latas que haga falta de Mahou? ;-) Tumbarse en el sofá, encender la tele e imitar a Homer es una de las mejores formas de relajarse y olvidarse del trabajo y por lo tanto de disfrutar. Incluso aunque no beba vino y no sea el mayor gourmet del mundo, podemos considerar a este entrañable gordo un gran gurú de la buena vida. ¡Así que gracias Matt Groening por su creación!

¡¡¡Buen fin de semana y a disfrutar!!!





Una cata de Rioja jóvenes y clásicos

27 01 2011

El otro día en el curso hicimos una cata de vinos de la D.O.C. Rioja. Dos jóvenes de maceración carbónica y tres clásicos, pero que muy clásicos. He aquí las conclusiones a las que llegamos.

Empezamos con un Luberri de las bodegas Monje Amestoy del año 2010 que se vende desde hace poco ya que acaba de salir al mercado por unos 6€. Como se espera de un vino de este tipo estaba muy cubierto y tenía un fuerte ribete violáceo que marcaba su juventud era bastante luminoso además. En nariz era un vino con una gran intensidad aromática pero con escasa complejidad que se centraba en el carácter frutal (de fresas frescas o incluso de chicle de esta fruta), algo floral y bastante herbáceo, no mostraba contaminación aparente. Los 13,5 grados de alcohol le daban cierto volumen y al ser bastante ácido también resultaba suficientemente equilibrado aunque no tenían concentración en boca. En cuanto a su riqueza resultó excesivamente áspero (lo que suele ser una característica de estos vinos que no suelen ser suaves) y muy corto aunque sí resultaba algo sabroso. No podemos juzgar la estabilidad ya que está recientito y no resulta especialmente original. No tiene mal precio, pero obviamente no es ninguna joya.

Nota: 55/100

 

El siguiente vino de la cata fue otro carbónico, en este caso un 2009 de la marca Término de Ugarte, también con 13,5% de alcohol y por unos 5€ de precio. Como podremos ver era un vino que ya debería haberse bebido hace tiempo como ocurre con la mayoría de los carbónicos. El vino ya carecía del ribete violáceo y estaba bastante evolucionado aunque aún conservaba cierta luminosidad. En cuanto a los aromas estaba perfectamente contaminado por aroma sulfuroso parecido al de aguas residuales que tapa todo olor que pudiera quedar a fruta, por lo tanto si bien era intenso era un vino contaminado aromáticamente y plano. En boca el alcohol le daba cierto volumen y aún marcaba algo la acidez, pero otra igualmente era corto y ligero. Era también algo insípido y un poco picante. Por lo tanto un vino que tendría que haberse bebido hace tiempo ya que había perdido su aroma frutal y su sabrosidad.

Nota: 37/100

Tras el paso por los vinos de maceración carbónica, empezamos con los vinos de corte más clásico.

En primer lugar catamos un Viña Pomal reserva centenario de 2006. A la vista era un vino de color granate con cierta evolución a tonos anaranjados en el ribete peromuy luminoso y de capa media/alta. Los aromas eran de intensidad media y estaban algo afectados por exceso de madera, la complejidad quedaba reducida por este dominio del roble sobre el fondo de clavo y vainilla, también aportados por la barrica, y solo se percibía cierto aroma a fruta oxidada procedente de etapas anteriores a la crianza durante la elaboración. Era un vino amplio y sostenido en boca aunque algo ligero. Su mayor problema era la aspereza que presentaba en boca ya que iba más allá de la astringencia de los taninos, defecto presentado por un exceso de contacto con la barrica (¿vieja a lo mejor?), por otro lado si resultaba algo sabroso y en boca si presentaba algo más el aroma a fruta madura y sin duda era un vino largo.

Nota: 58/100

Continuamos con un Coto de Imaz Reserva 2004 de bodegas El Coto con un precio de alrededor de 10€. En copa era un vino algo descubierto y bastante evolucionado lo que denotaba cierto envejecimiento aunque si conservaba intensidad lumínica. Los aromas estaban al principio algo contaminados por reducción y aunque no desapareció del todo sí mejoró con la oxigenación en copa. De intensidad media el aroma a madera era menos agresivo que en el anterior y presentaba cierto aroma húmedo agradable. Su graduación de 12,5% lo hacía algo estrecho en boca. Marcaba bien la acidez dándole bastante equilibrio pero la falta de extracto lo hacía algo ligero. El vino mejoraba sus cualidades al ser suave y bastante sabroso con una buena longitud.

Nota: 56/100

Terminamos la cata con otro clásico entre los clásicos: un Viña Tondonia reserva de 2001 que se puede encontrar por algo más de 18€. En copa presentaba cierta evolución del granate al teja en el ribete, obvia dados los 10 años que casi tiene el vino, eso sí, aún era un color intenso. Los aromas eran de intensidad media, resultaban absolutamente limpios y resultaban suficientemente variados con notas de droguería, balsámico, cierta madera, tostados y cierto aroma de fondo a ciruelas pasas. Algo ajustado y ligero en boca sí estaba perfectamente equilibrado marcando bien los ácidos. En riqueza también destacaba ya que era suave pero sobre todo muy sabroso y largo. Un vino clásico, clásico, de Rioja de esos de toda la vida.

Nota: 68/100

No han sido notas especialmente altas, sobre todo para los primeros carbónicos que personalmente no son mis vinos favoritos, pero son vinos de esos de toda la vida, de los que hemos bebido una y cien veces en comidas familiares, por lo que si me traen buenos recuerdos y recuerdan una forma de hacer vino que hoy no es la más en boga.

¡¡¡A disfrutar que en breve llega el fin de semana!!!






¡¡¡1.000 visitas!!!

26 01 2011

Hoy desde Salamanca he visto que el enopitecus ha cumplido 1.000 visitas. No puedo más que agradeceros a todos que os hayáis pasado tantas veces por aquí en poco más de un mes. Hemos hablado de vinos, de restaurantes, de cocina y en general de buen vivir. Todos me animáis a seguir, muchas gracias y ahora a por las 5.000.

¡¡¡ a disfrutar todos!!!





Tempranillo

25 01 2011

Hoy volvemos con las variedades de uvas para hacer vino. En este caso retomamos una uva fundamental en los vinos tintos españoles: la tempranillo.

Se trata de otra de las uvas más típicamente española y se la considera como la más noble de nuestro país. Históricamente se creía que tenía cierto parentesco con la Pinot Noir pero parece ser que no, que es una uva autóctona, originaria de la Meseta. En todo caso los textos más antiguos que hacen referencia a ella son del siglo XIII, es decir en plena edad media. El libro de Alexandre, escrito en estos tiempos, menciona ya a esta variedad de uva como una de las mejores de Castilla. Hasta bien entrado el siglo XVI la tempranillo era ya una uva importante en la elaboración de los vinos españoles pero quedaba concentrada en la meseta norte y en la zona de Valdepeñas, lugares donde más se marca el clima continental en la Península. En el siglo XVII llega a América donde se la conocerá por Valdepeñas. Es en el cambio del siglo XIX al XX cuando se extiende más cobrando cierta importancia en California y llegando a ser un cultivo potente en Australia. En España aun hoy sigue siendo una de las uvas más extendidas y sin duda es referencia de dos de las denominaciones más prestigiosas de nuestro país: La Rioja y Ribera de Duero.

A parte de España hoy podemos encontrar viñedos de tempranillo con relativa frecuencia en las zonas vinícolas del Alentejo y Douro portugueses, en Argentina, Chile y México. En California ha quedado bastante relegada por su clima más benigno que el continental mesetario, pero desde los noventa ha tenido un repunte de prestigio y su producción se ha doblado en zonas vinícolas conocidas como Sonoma o por ejemplo las más de 480 hectáreas plantadas en el valle de San Joaquín.  En Australia existen más de 200 marcas que fundamentan sus vinos en la Tempranillo.

En nuestro país es la variedad principal en: Calatayud, Cigales, Cuenca del Barberá, Costers del Segre, La Mancha, Penedés, Ribera del Duero, Rioja, Somontano, Utiel-Requena, Valdepeñas y vinos de Madrid. En todo caso es la uva más extendida de España siendo uva permitida y/o recomendada en veintiocho de las cincuenta y cuatro denominaciones de origen españolas.

En cuanto a la planta es una vid especialmente sensible al clima y el fruto variará mucho según el clima de cada año dando por tanto añadas muy irregulares en comparación con otras especies. El exceso de lluvia dará uvas muy gordas que darán vinos de menor calidad por ejemplo. Lo mejor para la tempranillo es un clima continental con las variaciones térmicas y la baja pluviosidad de la meseta o de la Rioja. Es decir insolación fuerte de día y bajas temperaturas nocturnas, con una gran amplitud térmica.

Los vinos producidos con Tempranillo tienden a adolecer de ciertas carencias de acidez aunque está equilibrada de azúcares y color. Esta falta de acidez que puede afectar muy negativamente al equilibrio del vino en boca, lleva a que sean raros los vinos varietales de Tempranillo. Esta uva, de la que hoy hablamos, suele acompañarse de un porcentaje de uvas más ácidas como la garnacha, la mazuela, la graciano, la merlot o la cabernet-sauvignon. En todo caso da vinos estables y buenos para crianza aportando aromas de bayas rojas, de ciruela madura, de tabaco, de cuero suave, de vainilla y aromas herbáceos. Es muy buena para la crianza de los vinos en barrica ya que los vinos son estables y la madera aporta y desarrolla sus propiedades.

Al estar tan distribuida por toda la geografía nacional hoy en día es un uva con multitud de sinónimos:  tinta del país en la Ribera del Duero, aragonés en Aragón, cencibel en Castilla la Mancha y Madrid, ull de Llebre en Cataluña y un largo etc. Recientes estudios genéticos han demostrado que incluso la famosa tinta de Toro es una variedad tintorera de tempranillo.

Sin duda se trata de una variedad puramente española, es una uva elegante aunque irregular. Algunos de los vinos más prestigiosos y clásicos de España están elaborados con tempranillo como el Vega Sicilia, el Marqués de Riscal o el Aalto entre muchos otros. También se pueden encontrar opiniones por el mundillo enológico sobre el lastre que esta uva representa para el vino español en el mercado internacional. Su irregularidad y la excesiva dependencia de muchos vinos por esta uva pueden a veces cerrar las puertas de mercados más acostumbrados a vinos de corte más francés. En todo caso se trata de una gran uva que puede producir añadas espectaculares y vinos muy elegantes.

¡¡¡A disfrutar del martes!!!





Le Petit Prince, un rincón de Francia en Madrid

24 01 2011

Este fin de semana hemos descubierto un pequeño rincón de Francia en Madrid. Un lugar ideal para comer unas rilletes, un steak tartare, un boeuf bourguignon o unos buenos quesos franceses. Un restaurante relativamente nuevo en la capital que ofrece lo mejor de la gastronomía más tradicional de nuestros vecinos franceses a unos precios más que competitivos. Su mayor fallo, por ponerle un pero, es una decoración y un diseño un poco pobre pero que seguramente irá mejorando con el tiempo. Por lo demás es un sitio cómodo y con bastante ambiente, ideal para ir con amigos o en pareja y, sobre todo, con una magnífica relación calidad precio que acerca la cocina gala a todos los bolsillos. Nosotros fuimos cuatro comensales. Compartimos una tabla de quesos que si bien era un pelín escasa era de muy buena calidad y unas magníficas rilletes caseras. Los segundos fueron dos steaks tartare que nada tienen que envidiar al de la Brasserie de Lista del que ya he hablado; un magnífico magret de pato a la naranja; y un boeuf bourguignon muy sabroso. De postre tomamos una tarta tatin de manzana y un coulant de chocolate. En cuanto a los vinos, empezamos con un riesling alsaciono del que he cometido el fallo de no quedarme con la marca pero que estaba excelente y seguimos con un Melquior, que es uno de esos riojas que siempre salen bien. Pagamos algo más de 35€ y salimos muy contentos.

Conclusión un lugar más que me alegro en recomendar vivamente a todos los madrileños y visitantes de la ciudad.

Calificaciones: Calidad de la comida: 18/20 (buena materia prima, sabrosa preparación y raciones abundantes); servicio: 17/20 (eficaces y dedicados); diseño: 13/20 (se nota un poco que están empezando y resulta un pelín frío en cuanto a la decoración); ambiente 15/20 (cómodo y con bastante gente comiendo en tres comedores distintos); carta de vinos 17/20 (corta pero con una buena selección de vinos franceses tanto blancos, como rosados, tintos y espumosos. Completada con algunos vinos españoles clásicos interesantes); calidad precio 18/20 (la cocina francesa más competitiva de Madrid)

Nota final: 16,5

Restaurante Le Petit Prince

C/ Fernán González, 7

28009 Madrid

914 314 414

 

¡¡¡A disfrutar y que el lunes os sea leve!!!





1564

22 01 2011

Hoy escribo sobre un vino del que desde hace tiempo quiero hablar. Se trata de 1564 2006 de bodegas Olcaviana de la denominación de origen Vino de la tierra de Castilla. Elaborado con uva Syrah tiene 14 grados de alcohol y cuesta alrededor de los 6€. Sujeto a crianza en barrica de roble francés durante 12 meses.

La ficha de cata del vino sería la siguiente:

A la vista:  tiene un color granate claro de capa media y está absolutamente limpio. La lágrima es densa y grande lo que denota el alto grado de este vino.

El aroma: Limpio e intenso resulta bastante complejo ya que proporciona aromas de casi todo el proceso de elaboración del vino. Encontramos notas claras de ciruelas maduras, balsámico, un suave toque de madera y tostados.

En boca: aunque es un poco ligero si llena toda la boca y está equilibrado. Es sedoso y bastante sabroso y resulta suficientemente largo.

Es por lo tanto un buen vino que además tiene una excelente relación calidad precio. Es un vino estable en el tiempo y con suficiente personalidad como para quedar bien con cualquiera, vamos que considero que es de esos vinos que uno tiene que tener en su bodega como recurso y como vino habitual, lo mismo digo a los restaurantes, con este precio darían en su carta un magnífico vino a muy buen precio. La marca es un fecha que coincide con el año de nacimiento de Galileo Galilei y de Shakespeare, es además el año que Legazpi arribó a las Filipinas ¿será uno de estos el motivo de dicha marca?

Nota: 77/100

¡¡¡Qué disfrutéis del fin de semana!!!





Decantar o no decantar he ahí la cuestión

21 01 2011

¿Cuándo se decanta un vino?, ¿Por qué se hace?, ¿hay que pedir que te decanten la botella en los restaurantes?…

Seguramente todos los amantes del vino, seamos del nivel que seamos, hemos decantado alguna vez una botella y seguramente también nos hemos preguntado muchas veces porque lo hacemos.

Degustar una buena botella de vino requiere de todo un ritual que expanda  todos nuestros sentidos. Hay que verlo, escucharlo, olerlo, tocarlo y saborearlo, para ello es necesario seguir toda una serie de pasos —algo así como la ceremonia del té en Japón pero sin pasarse—. Esos paso esenciales son: disfrutar de la compra del vino en una buena bodega, conservar adecuadamente (temperatura y humedad), cortar la cápsula por debajo del gollete, usar un abridor de camarero para oír bien el descorche, oler el corcho y dejárselo a quien quiera olerlo, servirlo en unas buenas copas, olerlo, agitarlo y volverlo a oler, probarlo y si está a gusto servirlo al resto de comensales para que puedan hacer el mismo ritual, y finalmente comentarlo. ¿Nos hemos olvidado de la decantación? No.

La decantación puede resultar muy atractiva dentro del ritual. Los decantadores suelen tener un diseño atractivo y la caída del vino por sus paredes un bonito espectáculo para la vista, pero no entra necesariamente en el proceso de degustación del vino, puede ser incluso perjudicial para la cata. Vayamos a la definición académica del verbo decantar que nos interesa para este caso: Separar un líquido del poso que contiene, vertiéndolo suavemente en otro recipiente. Esto quiere decir en el caso del vino que queremos verter la parte líquida en el decantador para dejar los posos dentro de la botella. Y aquí tenemos el meollo del asunto: ¿todas las botellas del vino tienen posos? La respuesta es no.

La formación de posos en los vinos es un proceso natural al precipitar dentro de la botella aquellas sustancias sólidas que permanecen en el vino, como por ejemplo el tartárico. Insistimos que se trata de un proceso natural. Estos posos además demostrarían que el vino no ha pasado por procesos excesivos de clarificación y filtrado. Del mismo modo cuanto más antigua sea la botella más posibilidades hay de que tenga posos. Es en estos casos de vinos con exceso de posos cuando hay que decantar y la gran mayoría de los vinos que bebemos diariamente no tienen tanta cantidad que hagan necesario este proceso. Los posos si bien son naturales son desagradables a la vista y sobre todo lo son en boca y por eso, si existe gran cantidad de ellos, debemos procurar dejarlos dentro de la botella y por ende decantar el vino, pero si no los hay, no es necesario y ni siquiera recomendable. Es creencia general que decantar también es bueno porque el vino se oxigena. Esto último es verdad, se oxigena, pero puede ser de forma demasiado violenta. Esto puede llevar a una pérdida de complejidad aromática, a una oxidación o simplemente a la pérdida de una fase de evolución en la copa y ante los sentidos. Incluso en vinos muy viejos, que ya de por sí pueden estar algo oxidados, puede ser aconsejable no decantar aunque tenga mucho poso ya que podemos oxidarlo del todo.

 La oxigenación que se produce al verter en la copa suele ser suficiente y sino con la agitación se consigue mucho efecto de oxigenación que además será más homogéneo. Además, por lo menos en mi opinión, una de las mejores formas de degustar el vino es el de poder apreciar todas sus fases. Es decir ver cómo se va abriendo poco a poco en aromas e incluso en boca y si lo decantamos sin necesidad perderemos esta sensación.

En todo caso allá gustos, esa es mi opinión que comparto con la de muchos expertos, aunque muchos otros consideran  que es bueno hacerlo con ciertos vinos. La elección es vuestra.

 ¡¡¡Feliz viernes y a disfrutar!!!





12 volts

20 01 2011

Hace un par de días pude catar con cierta tranquilidad este vino del que os he hablado antes. Se trata de 12 Volts, de las bodegas 4 Kilos vinícola propiedad de Apol.lonia Viticultors que producen sus vinos en la D.O. Vi de la terra de Mallorca. En este caso se trata de un 12 Volts de 2009 con 14% de Alcohol, elaborado con una mezcla de uva autóctona como la Callet en un 40%  y el con uvas francesas como Syrah al 30%, Cabernet Sauvignon al 20% y Merlot al 10%. La botella la adquirí a un precio aproximado de 14,5€. El vino pasó por una crianza de 12 meses en barrica

En copa daba un color granate de capa media. Resultaba un vino limpio sin ninguna contaminación visual aparente y sin ningún tipo de evolución que denotara envejecimiento. En cuanto a su aroma era bastante intenso y sin defectos notables. Destaca sobretodo su complejidad debido a la variedad de uvas y el paso por barrica. Se percibían aromas a miel,  un punto de pimiento (bastante típico de las variedades bordelesas), fruto exótico como el coco, mantequillas, violetas y vainillas, estos dos últimos se percibían sobre todo en retronasal. Una vez en boca resultaba bastante equilibrado con voluminoso aunque un poco ligero. Sabroso y casi sedoso resulta un vino goloso, fresco y agradable, pero no demasiado largo.

Un vino con bastante personalidad que parece estable y que puede que esté mejor en unos cuantos meses pero que me ha gustado bastante. Por el momento una nota bastante aceptable.

Nota: 68/100

¡¡¡A disfrutar!!!





Una casi cata con restos de navidad

19 01 2011

El 8 de enero nos reunimos unos cuantos amigos para compartir los restos de las vacaciones navideñas y sobre todo bebernos unas cuantas botellas de vino y disfrutarlas. En este caso la comida es casi lo de menos ya que restos significaba jamón, lomo, patatas fritas, los quesos que sobraron, aceitunas, polvorones etc. vamos sin demasiada cocina por detrás, por no decir nada. Sí resultan más interesantes los vinos que catamos, más bien medio catamos ya que no nos pusimos a tomar notas ni a valorar, y entre seis nos bebimos cinco botellas (algunos más que otros) que termina siendo divertido pero poco profesional para valorar con una nota… al menos digo yo.

Empezamos con una botella de Osca Garnacha blanca del que ya os he hablado con anterioridad, que sencillamente es un vino blanco bueno, interesante y con una magnífica relación calidad precio.

La segunda botella que abrimos fue un 12 Volts 2009, D.O. Vi de Mallorca, —una denominación que cada vez me parece más interesante y es de esas poco explotadas en Madrid—. Se trata de un vino elaborado con una mezcla de uvas locales como son la Callet y la Fogoneu, con uvas francesas de gran prestigio, en este caso Cabernet-Sauvignon, Merlot y Syrah. Parece ser que se trata de la tercera añada de este vino que está teniendo bastante éxito comercial, lo que se entiende. Con un precio que ronda los 15€ se trata de un vino bastante redondo que aporta gran frescura en boca. Tengo otra botella en casa y espero hacer una ficha de cata de él en breve.

Seguidamente abrimos una botella que me compré en nuestro viaje a Somontano del que ya he hablado también, pero que no se trata de una botella oscense, sino madrileña. Se trata de Las moradas de San Martín. Initio 2005 D.O. vinos de Madrid, una bodega que lleva el mismo nombre y que es propiedad del grupo Enate. Una sorpresa mayúscula. Un vino magnífico a 12€ con 85% de Garnacha y el resto mitad y mitad Cabernet-Sauvignon y Syrah. Un vino con mucha fuerza, con complejidad aromática y mucho volumen y longitud. Me compraré otra botella para hacerle una ficha de cata completa pero desde ya es una recomendación para todos.

La reunión seguía y continuamos con un gran clásico un LAN Gran Reserva de 2002, D.O.C. Rioja. Un buen exponente de esta denominación elaborado con 85% de Tempranillo, 10% Mazuelo y 5% Garnacha. Un vino tradicional sin duda pero no por ello muy interesante y bueno, además con un precio de alrededor de 20€ que no está nada, pero que nada mal para un vino de estas características, equilibrado con un bueno tanino que permite un vino sabroso y largo.

La noche continuaba por lo que abrimos la quinta y última botella. En este caso un conocido ya en este blog ya que se trata de la primera cata que hicimos: un Castell del Remei 1780 de 2005 que estaba tan bueno como la botella que le precedió hace cosa de un mes y a cuya reseña os remito.

Como veis disfrutamos bien de la noche, otra vez con bastante Garnacha.

¡¡¡A disfrutar amigos!!!








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